Biden y Trump chocan sobre economía y migración durante primer debate

Biden, de 81 años, y Trump, de 78, estaban sometidos a la presión de mostrar su dominio de los temas y evitar tropiezos verbales.

Biden reconoció que la inflación había provocado un aumento sustancial de los precios con respecto al inicio de su mandato, pero dijo que merecía el reconocimiento por haber “recompuesto las cosas” tras la pandemia de coronavirus.

Trump afirmó que había supervisado “la mejor economía de la historia de nuestro país” antes de la pandemia y dijo que tomó medidas para evitar que la caída libre económica se profundizara aún más.

Trump acusa a Biden de abrir el país a los criminales

“Estamos viviendo ahora mismo en un nido de ratas. Están matando a nuestra gente en Nueva York, en California, en cada estado, porque ya no tenemos fronteras”, le dijo a Biden.

Según Trump, esos inmigrantes son los que están “violando y matando a las mujeres”.

“Es horrible”, apuntó acusando a su contrincante de una falta absoluta de control.

Biden tachó esa acusación de ridícula: “Hay muchas mujeres violadas por sus parejas, hermanos y hermanas. Eso es simplemente ridículo”, apuntó destacando cómo su Administración ha trabajado para incrementar significativamente tanto el número de agentes en la frontera como la capacidad de asilo.

El choque televisado de 90 minutos en CNN tuvo lugar mucho antes que cualquier otro debate presidencial moderno, más de cuatro meses antes de la jornada electoral del 5 de noviembre.

Los dos candidatos aparecieron sin público en directo, y sus micrófonos se cortaban automáticamente cuando no era su turno para hablar, ambas reglas atípicas impuestas para evitar el caos que descarriló su primer debate en 2020, cuando Trump interrumpió repetidamente a Biden.

Trump subió al escenario como alguien que todavía se enfrenta a un trío de casos penales, incluyendo a sus esfuerzos para anular las elecciones de 2020.

El expresidente, que persiste en afirmar falsamente que su derrota fue el resultado de un fraude, ha sugerido que castigará a sus enemigos políticos si vuelve al poder, pero tendrá que convencer a los votantes indecisos de que no supone una amenaza mortal para la democracia, como afirma Biden.

El reto de Biden era ofrecer una actuación contundente tras meses de afirmaciones republicanas de que sus facultades se han entorpecido con la edad.

Durante sus primeras respuestas, sonó ronco y se aclaró la garganta varias veces. (Reuters)