Por las avenidas principales de la zona turística, cientos de ramas de palmera están regadas como rastro del avance de los vientos entre 160 y 175 kilómetros por hora característicos de un fenómeno de este tipo que perdió fuerza a categoría 1.

Este viernes por la madrugada, los vientos del huracán retumbaron en las calles de Tulum para anunciar su arribo a las costas del Caribe mexicano.
Afectaciones que dejó el huracán Beryl en Tulum. Foto: Valente Rosas / EL UNIVERSAL
Lluvias torrenciales con relámpagos cayeron en las calles de la ciudad donde, aún bajo alerta roja de máximo peligro, circularon vehículos y personas en bicicleta hasta casi las cinco de la mañana.

El servicio energético, internet y la telefonía funcionó intermitentemente minutos antes de las 06:00 horas local. Después, la red telefónica colapsó, pero el internet estuvo activo durante todo el huracán.

Relataron que en las dos horas críticas de Beryl, “el aire se escuchó como si fueran gritos”. Asimismo, el azote de láminas, de ventanas y de otros objetos que volaron.

En la playa el oleaje fue intenso. El nivel del mar creció aproximadamente cuatro metros, de acuerdo con gente de la zona.

A las 08:00 horas, las rachas violentas de aire continuaban, pero los quintanarroenses volvieron a sus actividades al término de las labores de auxilio y monitoreo de daños del gobierno local y las fuerzas armadas.

La avenida principal de Tulum se llenó de familias y personas evacuadas que salieron de alguna de las 10 estancias seguras y provisionales que acondicionó la Secretaría de Bienestar. Con ellos, perros, gatos y palomas volvieron a la normalidad.

Al momento, se reportan inundaciones en algunas colonias. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha presentado de forma oficial el reporte de restablecimiento de energía.